¡Un “hasta muy pronto”!

La vida a veces nos da sorpresas increíbles, de esas que te hacen sentir felicidad, vértigo, fuego, satisfacción absoluta. Eso mismo sentí hace unos meses, el día que me escribieron de Alfaguara para publicar mi libro “Crea magia con tus hijos“. Había aceptado ser una “amazona”, y a mucha honra, y la verdad es que jamás pensé que podría llegar a los ojos de una gran editorial. Pero sí llegué, sin saber muy bien cómo, y ellos decidieron apostar por mí y por mi pequeño proyecto mágico. Desde entonces hemos recorrido un largo camino para que este proyecto sea más grande.

Para aquellos que no conocéis “Crea magia con tus hijos“, se trata de un proyecto creativo que surgió en mi cabeza después de conocer el caso de algunos padres que no sabían cómo pasar el tiempo con sus hijos. Me pareció algo terrible y decidí aportar todo mi conocimiento mágico para que el tiempo en familia pudiera ser una experiencia inolvidable (para padres e hijos a partes iguales). A lo largo de sus páginas nos adentramos en jardines secretos y casas encantadas, buscamos puertas y pequeños seres, seguimos huellas de seres mágicos, creamos varitas y pociones y descubrimos toda la magia que nos rodea, que es mucha y nunca termina de sorprendernos.

Crea magia con tus hijos” no estará disponible durante unas semanitas, porque se está preparando un gran lanzamiento. Los que estéis interesados, tened un poquito de paciencia, porque merecerá la pena. Estará disponible a partir del 21 de octubre de 2021 en su nueva edición con Alfaguara, a cuyo equipo agradezco toda la confianza depositada en este libro y en mí. También debo agradecer a todos mis lectores que hayáis creído en mí. Sabéis que no habría podido conseguirlo de no ser por vosotros y vuestro gran apoyo desde el principio. 😍 Ójala algún día pueda devolveros todo el amor que me habéis dado.

Así que nunca dejéis de creer en vuestros sueños. Trabajad, trabajad mucho en ellos, porque nunca se sabe hasta dónde te pueden llevar. Los saltos hay que darlos bien largos y con pirueta. Y habrá caídas muy dolorosas, pero llegará algún pequeño instante en el que podréis sentir, sin ninguna duda, que realmente estáis volando.

¡Necesitáis un club de lectura familiar!

Los clubes de lectura han ganado terreno en los últimos tiempo, y los infantiles tampoco podían faltar. Se trata de una actividad increíble que puede animar a nuestros hijos a introducirse en el mundo de la literatura al mismo tiempo que conocen a otros peques con sus mismas inquietudes.

Leer muchas veces es un acto demasiado solitario. Y es cierto que cuando leemos un libro en privado muchas veces sentimos que necesitamos hablar de todo lo que está ocurriendo dentro de él, porque es muy grande como para acapararlo por nosotros mismos y contenerlo. Pero encontrar a alguien que se haya leído ese mismo libro y este dispuesto a charlar sobre él no siempre es fácil. Por eso los clubes de lectura son una estupenda herramienta para afrontar nuestras lecturas. No solo nos marcan tiempos de lectura (sí… a veces somos algo vaguetes), sino que además nos permiten sociabilizar y expresar lo que nos ha aportado ese libro.

Sin embargo, muchas veces es difícil acoplarse a los tiempos de los diferentes grupos y a las lecturas (no todas nos tienen por qué interesar). Esto no tiene que desanimarnos. Podemos crear nuestro propio club de lectura. ¿Por qué no? Cosas más difíciles habremos hecho, seguro. La clave está en tomárnoslo como un juego, pero sin olvidar que es algo importante y que todos debemos seguir unas pautas para que funcione.

El punto en común al que no debemos perder de vista es: hacerlo todo juntos.

Crear el club juntos

El primer paso para captar el interés de los pequeños de la casa es involucrarles en la creación de este club. No consiste en crear nosotros un grupo de lectura perfecto a nuestra manera, sino conseguir un trabajo en equipo. Hay mucho que hacer, así que no hay tiempo que perder. Reuníos y decidid cómo os dividís las tareas entre todos:

  1. Elegir un buen nombre
  2. Diseñar los carnés del club
  3. Construir un refugio para leer
  4. Crear una hucha común para comprar los libros
  5. Decidir los días que vais a reuniros

Elegir las lecturas juntos

El primer paso es elegir géneros que nos puedan interesar (aventuras, terror, fantasía, humor…) y después realizar una búsqueda de posibles títulos. Podemos ir en persona a una librería o hacerlo online a través de las miles de librerías digitales que existen, pero es importante que lo hagamos juntos. La portada, la sinopsis y las reseñas del libro serán nuestra mejor referencia a la hora de elegir un buen libro para comenzar. Podemos incluso hacer una lista común donde cada uno proponga lo que más le apetece y realizar un sorteo para ver por dónde empezamos.

Leer en alto juntos

En el caso de los clubes de lectura para niños, es bueno no solo comentar la lectura al final, sino además leer juntos el libro. Esta lectura en grupo va a favorecer sus capacidad lectora, pero además otras muchas habilidades, como la expresión corporal o la capacidad de escucha y atención. Podemos crear turnos, ir improvisando según les apetezca, e incluso crear una lectura teatralizada en la que cada uno ponga voz a un personaje de la historia. Pero lo más importante es no obligarles -NUNCA- a leer en alto. Empezaremos nosotros los primeros capítulos y de vez en cuando les propondremos si quieren continuar. Ya veréis como sí que quieren.

Puntuaciones y ranking (juntos)

Toca el momento de comentar la lectura. Aquí no debemos aleccionar ni imponer nuestra opinión. Tiene que tratarse más bien de un espacio libre para que cada uno cuente lo que más le haya llamado la atención de la lectura. Podemos hacer que sea divertido, por ejemplo creando fichas de preguntas que agilicen y guíen (*a continuación os dejaré algunos ejemplos, aunque sería bueno adaptar estas preguntas a cada libro en concreto). Para terminar, podemos establecer unos baremos de puntuación y valorar el libro. Cuando llevemos varias lecturas podremos ir comparando el ranking y viendo qué libros van en las 3 primeras posiciones.

*Algunos ejemplos de ficha de preguntas:

Todo esto requiere mucho tiempo, sí, pero es que nuestros hijos requieren de nuestro tiempo. Si no se lo damos, entonces estaremos perdiéndonos el segundo momento más mágico de nuestras vidas (el primero fue nuestra propia infancia). No dejéis que se os pase de largo y aprovechadlo al máximo.

Si vuestros hijos ya son más mayores, también podéis animarles a que creen su propio club de lectura con su grupo de amigos. Es una actividad que puede hacerles sentir acompañados, haciendo partícipes a sus amigos y creando una comunidad lectora a su alrededor. De esta forma os aseguraréis de que la lectura nunca caiga en el olvido.

¿Y vosotros, habéis hecho alguna vez algo parecido? ¡Contádnoslo todo!

Las bestias de la Llanura (fragmento)

Hoy he querido dejaros un fragmento que me encanta de “Los microscópicos”, que es el último libro infantil que he publicado (aunque es el primero que escribí, paradójicamente).

Se trata de un libro de Fantasía para niños a partir de 11 años que está lleno de aventuras: malos malérrimos, malos menos malos, malos que en realidad son buenos… y unos protagonistas que tienen un poder poco común y algo peligroso en las manos equivocadas. Será por eso que aquellos que no tienen ese poder los temen y los persiguen, sin entender que lo importante no es el poder que uno tiene, sino lo que es capaz de hacerse con él. Pero claro, la línea entre el bien y el mal no siempre está demasiado clara…

En este caso he elegido un fragmento del capítulo 7, cuando los microscópicos ya han descubierto que son microscópicos y son perseguidos por la Liga Antimicroscópicos. Aterrizan sin querer en la gran Llanura, donde viven algunas criaturas… poco adorables: smúkers, jorks… ¿Conseguirán nuestros protagonistas escapar y llegar hasta la Facultad de Microscopía? Esperemos que sí:

En cuanto todos consiguieron llegar a la azotea, Sonna estrujó su mente y empezó a mover las partículas de tierra que había bajo el edificio, haciendo que lo engulleran a gran velocidad..

—¡Agarraos! —chilló Simbao.

Los chicos se sujetaron a lo que pudieron, a tiempo de no caer al abismo de casi veinte metros de altura. Pero la estructura amenazaba con tragárselos también a ellos.

Segundos antes de que el fango pantanoso se comiera el edificio entero, Simbao rodeó a los chicos con un cable largo que sacó de su bolsifago y dio un enorme salto con sus patas de saltamontes, tirando muy fuerte de ellos. Los chicos gritaron asustados y rodaron por el suelo justo en el momento en el que las últimas vigas metálicas desaparecían de la vista.

Sonna se acercó a ellos dando largas zancadas, y de un calambrazo dejó inmovilizado al hombre saltamontes, que se retorció en el suelo.

—Se acabó la aventura —les dijo a los tres micros­cópicos con una mirada inquisitiva—. Debemos irnos antes de que…

—Sonna… —la interrumpió su compañero Éibel.

—Luego, Éibel —chasqueó ella, muy molesta.

—Sonna… —repitió Éibel.

—¿Es que no ves que estoy ocupada?

—Sonna…

—¡¡¡QUÉ!!!

Su compañero, mudo de pánico, señaló la llanura con el dedo índice. Delante de ellos había toda una manada de lobos con grandes zarpas e intensas llamas azuladas saliendo de su pelaje. Mientras los rodeaban, gruñían y enseñaban unos colmillos curvos y afilados bastante más grandes que los de un lobo común.

—¡Esmúkers! —refunfuñó el hombre saltamontes mientras recuperaba la movilidad—. Claro, los habréis despertado con vuestra brillante idea. Las llanuras no deben removerse o…

Sonna le dio un puntapié a Simbao para que se callara y después se preparó para atacar a los lobos.

—Venid, bonitos… Venid con mamá… —les instó.

Los esmúkers dejaron de gruñir y se abalanzaron contra ella. La agente antimicroscópica creó un escudo protector a su alrededor mientras su compañero Éibel se cargaba de valor para lanzar sus relámpagos eléctricos.

Entre los dos estaban consiguiendo desviar a las bestias antes de que llegasen hasta ellos, aunque cada vez salían más y más de detrás de los edificios fantasmales y los rodeaban con gañidos desafiantes.

Los tres chicos miraban perplejos la escena, sin saber si debían moverse o quedarse donde estaban.

—Son lobos, lobos enormes —le dijo Enzo a Ocilbán, tratando de sonar tranquilo—. Están envueltos por… ¿fuego azul? 

—Son horribles, ¡horribles! —sollozó Acha, que se había tapado los ojos.

Y de pronto, en medio de la batalla, los esmúkers se quedaron paralizados, husmeando el suelo y estirando las orejas. Como si fueran las criaturas más mansas del mundo, escaparon con el rabo entre las piernas.  

—Parecen adorables y todo… —gruñó Enzo algo más tranquilo, pero el hombre saltamontes no estaba tan contento. Se incorporó con recelo y les hizo callar.  

—Esto no pinta nada bien… —farfulló olisqueando el aire—. Nada bien…

*Ilustración de Ruth Handayani

¿Cómo hacer que tus hijos lean, y por qué?

Prácticamente todos recordamos los libros de nuestra infancia, sus ilustraciones, su olor y los que sus historias nos hicieron sentir. Historias de piratas, puertas que llevan a otros mundos y aventuras de pandillas de verano. ¿Cómo no podríamos querer lo mismo para nuestros hijos?

Muchos padres se conforman con decir que sus hijos ven películas, que así también alimentan su imaginación, pero os voy a explicar cuál es la diferencia entre leer en libro y ver una película. Esto, por supuesto, se puede extrapolar también a la mente de un adulto.

Cuando vemos una película, se nos dan hechas las imágenes que tenemos delante. Todos ponemos cara a Harry Potter, la del actor Daniel Radcliffe, porque la Universal decidió que esa era la cara que debía tener. Pero antes de eso, antes de que se estrenara esa película, existimos millones de niños que veíamos a Harry Potter de millones de formas diferentes.

Y es que es eso precisamente lo que nos brinda la lectura, nos permite crear nuestras propias imágenes, únicas e irrepetibles. Si hiciéramos un experimento y leyéramos la descripción de un paisaje a varios niños, instándoles a pintarlo, veríamos que cada niño ha percibido ese mismo paisaje de una manera muy diferente, a pesar de provenir todo de una misma descripción.

Leyendo libros creamos imágenes en nuestra cabeza, y esto no solo hace que seamos más creativos, sino que nos define como personas. Esa definición queda perdida cuando ya nos imponen una cara o un paisaje. Y es por eso que leer es tan importante, sobre todo en la infancia, porque las conexiones que se crean en nuestro cerebro nos permiten adquirir herramientas que luego nos ayudarán a ser mejores en la vida.

Pero claro, es mucho más cómodo darle al play… Sin embargo, a través de mi experiencia en los diferentes clubes de lectura me he dado cuenta de que los niños, una vez descubren lo que es leer, resulta que disfrutan como los que más. Esto quiere decir que el problema no está ahí. A los niños les gusta leer. ¿Qué ocurre entonces? ¿Por qué no conseguimos que lean? Y lo más importante, ¿qué podemos hacer para solucionarlo?

Los niños de hoy en día no saben leer.

Me encuentro a menudo con problemas de dislexia, lectura sílaba a sílaba y el dedo bajo las palabras (¡con 11 años!). Esto indica que no ha habido mucha lectura en sus vidas. Y claro, tampoco es divertido leer si no eres capaz de procesar lo que lees con agilidad.

La solución a esto es empezar desde que son pequeñitos, para que sigan un aprendizaje de la lectura adecuado. Si ya llegamos tarde para eso, no pasa nada. Podemos probar a hacer una lectura conjunta, juntándonos padres y hermanos para ir leyendo en alto diferentes pasajes. Leer en alto es la mejor forma de aprender a leer. De esta forma se les hará más ameno. Elegid libros con letra más grande y de una longitud más pequeña. Así no se les hará pesado al principio. Poco a poco veréis como querrán más.

Mi recomendación: CREAD UN CLUB DE LECTURA FAMILIAR y reuníos a leer al menos 2-3 días a la semana. Podéis ponerle un nombre chulo, elegir juntos los libros que se van a leer, puntuar las historias y comentar la lectura al finalizar cada día. Esta actividad no solo les animará a leer sino que creará un vínculo mucho más fuerte en la familia.

Las pantallas lo han ocupado todo.

Este es quizá el mayor problema que podemos encontrarnos. La televisión, los videojuegos, Netflix y Youtube… Miles de horas desperdiciadas… En mi casa, cuando era pequeña, después de cenar nos íbamos a la habitación a leer. Siempre había un libro muy suculento preparado para ser devorado. Mis padres sí que lo hicieron bien, y no puedo estar más agradecida.

Y es que justo ese ratito antes de dormir es el mejor momento para la lectura, porque la fina línea que existe entre la magia de los libros y la magia de los sueños hace que todo se magnifique. Al final acabas soñando con abordajes, búsquedas del tesoro y dragones. Solo hay que apagar la tele y los móviles un ratito, ponerse cómodo y elegir un libro que nos motive. El primer día os tirarán el libro a la cabeza, pero después de una semana empezarán a pediros más y más libros y nada podrá detenerles. Vuestros hijos habrán descubierto el gran secreto.

Mi recomendación: CREAD UN CUADERNO DE SUEÑOS Y AVENTURAS en el que vuestros hijos puedan apuntar todo lo que ocurre en sus cabezas. Que no sea una actividad obligatoria, sino más bien un modo de expresar las cosas que les preocupan o que les maravillan. Decorad ese cuaderno para que sea mágico, no un cuaderno cualquiera, y dejadlo siempre en su mesita de noche.

¡Vamos a reactivar la lectura! No solo entre los más pequeños de la casa. Porque ellos leerán si nos ven leer a nosotros. ¿Os apuntáis a esta nueva misión?

Un nuevo rumbo para este blog

Empieza una nueva etapa de este blog de Literatura Infantil. Como muchos sabéis he estado algo retirada de mi rol de bloguera debido a que me he centrado en la publicación de mis propios libros infantiles. Siempre me había llamado la escritura pero no conseguía arrancar y lanzarme al vacío. Fue entonces cuando descubrí que uno de mis libros a medio terminar era realmente una historia para niños. Y ese se convirtió en el detonante para lo que ahora es mi verdadera pasión: escribir aventuras.

Por si los que andáis leyéndome no conocéis mis libros todavía, os invito a que paséis por la página de inicio de mi web para descubrirlos.

Pero lo que me trae realmente me trae a escribir esta entrada es el nuevo planteamiento de este blog literario que me gustaría capitanear de nuevo. A ver si conseguimos hacerlo crecer. Hasta el momento solo encontraréis un montón de recomendaciones de libros infantiles que iba cazando de aquí y de allá. Seguiré dándoos a conocer libros, pero además me gustaría abrir el espectro y poder escribir sobre otros temas como rutinas de lectura con los peques en casa, retos literarios, entrevistas, magia y todo lo bueno que puede brindarnos la Literatura Infantil.

También abriré un espacio para aquellos que estéis interesados en la autopublicación en Amazon y un proyecto muy especial para dar visibilidad a las pequeñas librerías. ¡Empezamos con fuerza! ¿Por qué será que septiembre siempre nos huele a nuevo?

Tu primer día en la Escuela de Magia Hygge. Clase B

Por fin tengo en mis manos la clase B de “Tu primer día en la Escuela de Magia Hygge”, de Gema Huerta Vela. ¡Y puedo decir que he disfrutado tanto o más que con la clase A! De nuevo incluye enseñanzas y valores muy necesarios que el pequeño lector puede ir aprendiendo a través de un juego de decisiones (para lo que aún no lo conocéis, el libro tiene el formato de “elige tu propia aventura”).

Se trata de una aventura interactiva, muy amena, actual y sobre todo ¡mágica! A lo largo de sus páginas vamos y venimos, nos hacemos pequeñitos, aprendemos hechizos y galopamos a lomos de un unicornio… o tal vez no… Todo dependerá del camino que elijamos. Además me ha encantado la introducción que ha hecho Gema , con objetos como el Cubo Cambia Realidades, la gafas traductoras y un montón de nuevos inventos.

Es importante recalcar que los dos libros no son secuenciales, sino paralelos, es decir, que ambos transcurren al mismo tiempo, por lo que pueden leerse sin orden alguno.

Pociones, hechizos, dragones de dos cabezas, ungüentos, bosques encantados y ¡hasta delfines! También primeros auxilios, la gestión de los miedos y miles de emociones. Si esto solo es el primer día en la Escuela de Magia Hygge no me quiero imaginar como será el curso entero. Solo puedo decir que me he quedado con muchas ganas de tener una doble varita.

Si te interesa, puedes conseguir el libro a través de Amazon desde este enlace

También puedes leer la reseña de la clase A aquí

Manual de emociones

Hace tiempo que llegaron a mis manos los libros de L.G. Regina, y aunque he estado algo liada con mis proyectos no he podido resistirme a devorarlos estas últimas semanas. La autora es una gran experta en trabajar las emociones, algo muy necesario en los tiempos que corren. A través de sus libros, L.G. Regina nos ofrece todo un manual para entender lo que sentimos y afrontarlo de la forma más adecuada.

Hay dos libros en concreto de los que quiero hablaros hoy. El primero de ellos, “Manual para gestionar las emociones antes de escribir”, ha sido publicado recientemente y la verdad es que a mí, como autora, me ha parecido de lo más interesante. A través de diferentes técnicas muy originales, podemos afrontar nuestros bloqueos y desarrollar nuestro genio creativo. Os dejo el enlace por si os interesa.


El segundo libro del que quiero hablaros se titula “Emociones en Navidad”, y como os podéis imaginar, es perfecto para esta época del año. Contiene 21 cuentos navideños cortitos en los que ayuda a los más pequeños a identificar las emociones de la vida real. Además, Emo, su narrador, es muy divertido y engancha a los niños.


Podéis aprender mucho más sobre L.G. Regina, también conocida como Luisa García, a través de su cuenta de Instagram: @uncuentounaemocion, además de conocer otros de sus libros, también muy interesantes, sobre temas como el miedo, la igualdad o el duelo. Ella es maestra y escritora, y su vocación traspasa mundos para dejarnos unas herramientas increíbles que todos deberíamos aprovechar.

Si te interesan estos libros, puedes encontrarlos aquí: L.G. Regina

El Club de Exploradores del Oso Polar

Así me lo encontré en la librería y así me lo llevé a casa. No pude resistir la tentación, ya no solo por su preciosa portada sino por la historia que plantea.

“El club de Exploradores del Oso Polar” es una colección que trata de aventuras llenas de magia y peligros. Por ahora solo me he leído el primero, pero estoy deseando coger el segundo. La primera entrega, “El viaje al país del hielo”, trata de una expedición a los páramos helados. Stella, que siempre ha oído entusiasmada las historias de su padre, quiere unirse a esta expedición. Le resultará difícil, ya que solo los hombres pueden apuntarse. Pero merecerá la pena, eso seguro.

Es un libro bien escrito que además es capaz de transportarte a su mágico mundo. Muy recomendable ahora en verano para estar un poco más fresquitos. Recomendada a partir de 11 años. .

Si te gusta esta propuesta de lectura, puedes encontrarla en Amazon.

Aukai. El espíritu del mar.

Hoy escribo sobre un libro al que tengo especial aprecio, porque lo he escrito yo misma. “Aukai. El espíritu del mar” es mi pequeño granito de arena para intentar mejorar el mundo: una aventura para que los más pequeños aprendan a cuidar el medio ambiente y los océanos.

“La tierra no necesita nuevos continentes, sino hombres nuevos”, decía Julio Verne, y con esa idea en mente encontré el nombre de Aukai, el espíritu explorador del mar según los hawaianos. Ahora mismo vive en una extraña isla que está formada por kilos y kilos de basura que flota sobre el Pacífico. Algunos afirman que tiene los ojos rasgados y otros que los tiene redondos. Hay quien ha visto su piel morena y quien la ha visto blanca. Y su pelo arremolinado y oscuro otras veces resulta ser platino y largo.

Nadie está seguro. Pero lo que está claro es que intenta mandar un mensaje al mundo. Sus inventos creados con  botellas, latas, redes, zapatos y todo lo que uno pueda imaginar van llegando en paquetitos a miles de casas. Pueden ser entregados cualquier día del año, a niños y a adultos, y sorprendentemente siempre son cosas que uno necesita, aunque no lo sepamos.

De hecho, nuestro protagonista, Mario, recibe uno de esos misteriosos paquetes. Su curiosidad le llevará hasta lo más profundo del océano, en un viaje en submarino supersónico en el que no faltarán calamares gigantes, tiburones y mucha magia. ¿Queréis saber más sobre Aukai? Pues aún estáis a tiempo de enrolaros en el viaje que van a hacer Mario y su divertida familia.

Si te gusta, puedes conseguir este libro en Amazon, haciendo clic aquí.

Lectura recomendada de 8 a 11 años.

Autora: Belén Argaya
Ilustraciones de Ruth Handayani

Mateo y la bruja Gina

“No hay cosa que a Mateo le dé más miedo en el mundo que el jardín tenebroso de la casa espantosa de la bruja Gina. Bueno…, en realidad sí hay algo que Mateo teme todavía más, y es ¡a la propia bruja Gina!. Una niña de piel verde y pelo blanco, que recita extraños conjuros y hace magia con su varita”.

“Mateo y la bruja Gina” me llegó la semana pasada y le he buscado un hueco lo antes posible porque tenía una pinta increíble. Es un libro para peques de aproximadamente 6-8 años, que les enseña, a través de una divertida historia con casas mágicas, dragones y jardines encantados, que aunque todos seamos diferentes por fuera en realidad somos iguales por dentro. De hecho, estas diferencias son las que pueden hacer del mundo un lugar mejor y más provechoso.

Una novela muy positiva y necesaria, llena de magia y aventuras, que no puedes parar de leer hasta el final. Su autora, Áurea Poncelet, es una cordobesa, marbellí de adopción, que ya desde pequeñita sentía pasión por la escritura (con 8 años ya escribía cuentos y poemas). Su primera novela, Ratolescencia, es un libro también fantástico, dedicado una edad un poco más avanzada. La historia de “Mateo y la bruja Gina” va acompañada además de las preciosas ilustraciones de Alexis Barrio.

¿Os apuntáis a la aventura? 

Si os gusta este libro, podéis conseguirlo en este enlace.

Cero-Cero-Perico

“Perico tiene 9 años y es ESPÍA. Bueno, aún no ha cogido a ningún malo de verdad, porque pillar a su abuelo no cuenta. El abuelo es glotón, pero es un buenazo”.

Así se presenta la lectura de este espía tan avispado. ¿Conseguirá Perico pillar a un malo de verdad? Ya os digo yo que sí, nada más y nada menos que a cuatro: doña Roña uno, doña Roñaos, doña Roña tres y doña Roña cuatro. Y lo hará con la ayuda de Mila Manulu, esa amiga suya que le ayuda a no ser tan analítico y a hacer más el ganso.

Cero-Cero-Perico es una novela muy divertida y amena, con ilustraciones chulísimas y unos personajes mega carismáticos e inolvidables, como Romel Ratatá, el loro-alarma Melindres y EL ABUELO.

Lleva la firma de Enrique Carlos Martín, autor de novelas “Middle Grade” al que tuve la oportunidad de conocer hace apenas unos meses. Nunca dejes de escribir y dibujar, Enrique. ¡Queremos segunda entrega de este súper agente!

Si te interesa, puedes conseguirlo en su web

El libeloso

“En Subetealarbol todo es posible: cocodrilos que hablan, animales que se mezclan con otros, mares de colores, duendepás, ballepientes, vacafantes…”.

“El libeloso” es un libro de aventuras y de fantasía que me ha cautivado por su originalidad y su ternura. Trata temas como el compañerismo, la aceptación, la tolerancia, la amistad, las responsabilidades y la gestión del estrés. Su edición, además, está muy cuidada y sus ilustraciones y sus colores te llaman a gritos.

El libeloso es mitad libélula y mitad oso. ¿Que cómo puede ser? ¡Pues abre el libro y empieza a leer!

A partir de 7 años

Si te gusta este libro, puedes conseguirlo aquí

Sinopsis: “Crispín, un niño de carne y hueso, se adentra sin explicación alguna en Subetealarbol, una aldea fascinante. Allí conocerá al libeloso, mitad libélula, mitad oso; y a Cholillo, un pájaro algo descarado. Juntos vivirán aventuras y redescubrirán la capacidad de asombro del ser humano y la ingenuidad de la más tierna infancia.

Autora: Celia Gutiérrez Tamayo
Ilustradora: Elena Jiménez Pérez de Algaba

Editorial: Mr Momo

Celia Gutiérrez Tamayo (autora): Estudió Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Desde muy pequeña estuvo vinculada al mundo de la escritura y la literatura, sin aparcar por ello su vocación periodística. Aunque “Moscas volantes en la mirada” fue su primer libro publicado, “El libeloso” es su primer cuento, una colaboración realizada junto a sus hijos Julia y Nicolás Cáceres.

Elena Jiménez Pérez de Algaba (ilustradora): El dibujo ha sido desde siempre una de sus actividades predilectas, hasta convertirse, junto con la ilustración, en su aspiración para el futuro. Sus preferencias siempre han sido y serán los monstruos, híbridos y las metáforas visuales. En resumen, la fantasía. @hallentine

¿Y tú, lo has leído? ¿Qué te ha parecido? Si te apetece deja tu comentario más abajo y cuéntanos tu experiencia con este libro